Hoy por la mañana, me desperté pensando en compartir esto contigo. Quizás estés pasando por algo similar. Tengo un don natural para complicarme la vida, pero aprecio esas complicaciones porque me llevan a una mejor manera de disfrutar las cosas.
Tengo una amiga que se define a sí misma como una "Mamá Helicóptero". Sus hijos son su universo; es la ley de la vida, ¡así que no hay juicio aquí! Hace dos años, le regalé un camino de mesa otomí horizontal negro de Casa Lanna Ha. Ella lo quería específicamente para la cabecera de su cama.
Pasaron dos años antes de que me enviara un mensaje: "Amiga, finalmente encontré el lugar perfecto". Envió una foto de su sala. Había elegido una pared estrecha para colgar su regalo. Mi mente dio un rotundo NO: el camino era horizontal y ella pretendía colgarlo verticalmente. Se justificó diciendo: "El arte es arte... pero ya sabes que yo veo las cosas de una manera rara".
Le dije que estaba aquí para arreglar su "rareza" — para salvarla de una atrocidad: vivir con el cuello dislocado tratando de entender el arte. Afortunadamente, tenía otra pieza del mismo color pero en formato vertical. Para ese lugar específico, esa era la única manera.
No fuerces lo que no encaja. Con el Día de la Madre acercándose, aún estás a tiempo de preparar un regalo con intención que realmente respete su espacio.
P.D.
Haz tu pedido hoy para recibirlo a tiempo para su día. No dejes que Mamá viva con el cuello dislocado; dale un hogar que finalmente se sienta como suyo.
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Mamá Helicóptero
Hoy al despertar se me ocurrió compartirte esto. Quizá estés pasando por algo similar. Se me da natural complicarme la vida, pero agradezco ese error porque siempre encuentro una manera de disfrutarlo.
Tengo una amiga que se define como “Mamá helicóptero”. Sus hijos son el centro de su vida; es ley de vida, ¡así que nada de juicio! Hace dos años le obsequié un camino de mesa otomí horizontal en color negro de Casa Lanna Ha. Ella lo quería específicamente para la cabecera de su cama.
Pasaron dos años para que me mandara un mensaje: “Amiga, encontré el lugar perfecto”. La foto era de su sala. Había seleccionado una pared estrecha para colocar su regalo. Mi mente dio un NO rotundo: el camino era horizontal y ella pretendía ponerlo vertical. Se justificó diciendo: “El arte es arte... pero ya ves que mi forma de ver todo es rarito”.
No se lo niego, pero le contesté que aquí estoy para arreglar sus rarezas y salvarla de una atrocidad: vivir con el cuello dislocado para intentar entender el arte. Afortunadamente, tenía otra pieza del mismo color pero en formato vertical. Para ese lugar, lo ideal era ese formato.
No fuerces lo que no encaja. Si intentas colgar una historia horizontal en un espacio vertical, el hogar deja de sentirse tuyo. Con el Día de las Madres a la vuelta de la esquina, estás a tiempo de preparar un regalo con intención que realmente respete su espacio.
PD. Haz tu pedido hoy para recibirlo a tiempo y evita que mamá viva con el cuello dislocado.